Morelia, Mich., a 26 de Febrero de 2026.- Desde la máxima tribuna del Congreso del Estado, el diputado Hugo Rangel fijó posicionamiento en defensa del cumplimiento del deber de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, subrayando que son instituciones con uno de los más altos estándares de confianza ciudadana en México, de acuerdo con datos oficiales del INEGI a través de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG).
Durante su intervención, el legislador afirmó que el Ejército, la Marina y la Guardia Nacional representan “la columna vertebral que sostiene la paz y la soberanía de nuestra República” y recordó que se trata de instituciones con raíz popular. “Nuestras fuerzas armadas son pueblo uniformado; hombres y mujeres cuya lealtad no pertenece a una casta, sino a la tierra que los vio nacer y a la voluntad popular que los mandata”, expresó ante el Pleno.
Rangel destacó que, según la ENCIG, el 71.5% de la población reconoce la eficacia del Ejército y la Marina, mientras que el 65.6% otorga su voto de confianza a la Guardia Nacional, colocándolas en unos de los estratos más altos de credibilidad pública, incluso por encima de otras instituciones históricamente influyentes. Señaló que estos indicadores son producto del trabajo sostenido y despliegue en territorio; la reducción de homicidios dolosos y crímenes de alto impacto; la desarticulación de laboratorios de fentanilo y el combate a la extorsión reflejan, dijo, una estrategia que ha transitado “del despliegue reactivo a una presencia institucional sólida”.
Finalmente, Hugo Rangel rechazó las voces que promueven la intervención extranjera en materia de seguridad y defendió la soberanía nacional. “México puede desarticular cada estructura criminal, pero mientras del otro lado de la frontera persista una demanda insaciable de enervantes y un flujo constante de armas, la Hidra de mil cabezas seguirá regenerándose”, advirtió. En ese sentido, exigió corresponsabilidad al gobierno de Estados Unidos para frenar el tráfico de armamento y atender el consumo interno de drogas. “Quienes piden intervención deberían exigir con la misma energía que se detenga el tráfico de armas y el financiamiento indirecto del crimen desde el extranjero. México tiene instituciones legitimadas por su pueblo y la determinación para defender su soberanía”, concluyó.





